Exposición
Temporal
En este punto la mayor parte de la moneda que circulaba carecía de respaldo y garantía de conversión lo que, aunado al desarrollo de la economía mercantil, hacía necesaria la organización del sistema monetario y financiero del país. Con el primer desembolso de la indemnización por la pérdida de Panamá, la discusión parlamentaria acerca de la creación de un banco de emisión y la contratación de la Misión Kemmerer, conformada por expertos norteamericanos, entró en marcha el 23 de julio de 1923 el Banco de la República, una entidad que se dedicó a sanear y estabilizar el sistema monetario, devolviéndole la credibilidad y confianza, al ser el único autorizado para emitir billetes y controlar las cantidades emitidas.
La Guerra de los mil días
El siglo XX en Colombia se inició con abundantes emisiones de billetes ordenadas para financiar la guerra. Al finalizar la contienda, el valor estimado de tales emisiones era de 870 millones de pesos entre billetes que el Banco Nacional había comprado y resellado como propios a los bancos privados, los gobiernos departamentales y al ejército revolucionario. Muchos de esos billetes circulan en pésimo estado de conservación y sin ningún tipo de respaldo ni capacidad de convertibilidad.
En consecuencia, dada la gran cantidad de billetes, se disparó la inflación a valores nunca antes vistos en Colombia. Al terminar la guerra en 1902, el gobierno no tenía fondos para cumplir con sus obligaciones y estaba debilitado a tal punto que fue incapaz de impedir la separación del departamento de Panamá un año más tarde, por eso uno de los principales objetivos del país fue suprimir los billetes despreciados y devolverle la confianza a la gente en el uso del papel moneda.
Biblioteca Luis Ángel Arango, Casa de Moneda,
Sala de exposiciones temporales, 2° piso
Calle 11 No.4 - 21
Entrada gratuita
Abierta de lunes a sábado de 9:00 a.m. a 7:00 p.m.
Domingos y festivos de 10:00 a.m. a 5:00 p.m. Cerrada los martes.
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