| ABRIL
2008
Artes escénicas
Martes y sábados
del 15 al 22 de abril
de 10:00 a.m. y 3:00 p.m.
Inauguración viernes 18, 5:00 p.m.
Corporación Naranja Lima con el apoyo del Ministerio
de Cultura
Auditorio Teresa Cuervo Borda. Entrada libre
VI Titirifestival Bogotá
2008
En el mes de abril se realiza la sexta versión del Titirifestival
de Bogotá y como en los años anteriores, se presentarán
nuevos montajes de grupos de teatro de títeres de Bogotá
y otras ciudades del país.
Estas presentaciones van dirigidas a niños de instituciones
educativas distritales y educación especial.
Obras
-Manuelcha y el puma
Grupo La Triada
-El circo
Grupo La Hiliada
-Travesía en claroscuro
Grupo Naranja Lima
-El Flautista de Hamelin
Grupo Innovación Teatro y Marionetas
- El país de los iguales
Grupo El Castillo del Gato
-El Flautista de Hamelin
Hace mucho, muchísimo tiempo, en la próspera
ciudad de Hamelín, sucedió algo muy extraño:
una mañana, cuando sus gordos y satisfechos habitantes
salieron de sus casas, encontraron las calles invadidas por miles
de ratones que merodeaban por todas partes, devorando, insaciables,
el grano de sus repletos graneros y la comida de sus bien provistas
despensas. estrella
Nadie acertaba a comprender la causa de tal invasión, y
lo que era aún peor, nadie sabía qué hacer
para acabar con tan inquitante plaga.
Por más que pretendían exterminarlos o, al menos,
ahuyentarlos, tal parecía que cada vez acudían más
y más ratones a la ciudad. Tal era la cantidad de ratones
que, día tras día, se enseñoreaba de las
calles y de las casas, que hasta los mismos gatos huían
asustados.
Ante la gravedad de la situación, los prohombres de la
ciudad, que veían peligrar sus riquezas por la voracidad
de los ratones, convocaron al Consejo y dijeron: "Daremos
cien monedas de oro a quien nos libre de los ratones". estrella
Al poco se presentó ante ellos un flautista taciturno,
alto y desgarbado, a quien nadie había visto antes, y les
dijo: "La recompensa será mía. Esta noche no
quedará ni un sólo ratón en Hamelín".
estrellas estrella Dicho esto, comenzó a pasear por las
calles y, mientras paseaba, tocaba con su flauta una maravillosa
melodía que encantaba a los ratones, quienes saliendo de
sus escondrijos seguían embelesados los pasos del flautista
que tocaba incansable su flauta.
hada
Y así, caminando y tocando, los llevó a un lugar
muy lejano, tanto que desde allí ni siquiera se veían
las murallas de la ciudad. estrella
Por aquel lugar pasaba un caudaloso río donde, al intentar
cruzarlo para seguir al flautista, todos los ratones perecieron
ahogados.
estrella hada
estrella Los hamelineses, al verse al fin libres de las voraces
tropas de ratones, respiraron aliviados. Ya tranquilos y satisfechos,
volvieron a sus prósperos negocios, y tan contentos estaban
que organizaron una gran fiesta para celebrar el feliz desenlace,
comiendo excelentes viandas y bailando hasta muy entrada la noche.
estrella
A la mañana siguiente, el flautista se presentó
ante el Consejo y reclamó a los prohombres de la ciudad
las cien monedas de oro prometidas como recompensa. Pero éstos,
liberados ya de su problema y cegados por su avaricia, le contestaron:
"¡Vete de nuestra ciudad!, ¿o acaso crees que
te pagaremos tanto oro por tan poca cosa como tocar la flauta?".
Y dicho esto, los orondos prohombres del Consejo de Hamelín
le volvieron la espalda profiriendo grandes carcajadas.
estrella Furioso por la avaricia y la ingratitud de los hamelineses,
el flautista, al igual que hiciera el día anterior, tocó
una dulcísima melodía una y otra vez, insistentemente.
estrella
Pero esta vez no eran los ratones quienes le seguían,
sino los niños de la ciudad quienes, arrebatados por aquel
sonido maravilloso, iban tras los pasos del extraño músico.
Cogidos de la mano y sonrientes, formaban una gran hilera, sorda
a los ruegos y gritos de sus padres que en vano, entre sollozos
de desesperación, intentaban impedir que siguieran al flautista.
Rana
Nada lograron y el flautista se los llevó lejos, muy
lejos, tan lejos que nadie supo adónde, y los niños,
al igual que losratones, nunca jamás volvieron. hada
estrella En la ciudad sólo quedaron sus opulentos habitantes
y sus bien repletos graneros y bien provistas despensas, protegidas
por sus sólidas murallas y un inmenso manto de silencio
y tristeza.
Y esto fue lo que sucedió hace muchos, muchos años,
en esta desierta y vacía ciudad de Hamelín, donde,
por más que busquéis, nunca encontraréis
ni un ratón ni un niño.
Información:
Museo Nacional,
carrera 7 No. 28-66
Tel. 334 8366, ext. 302, 303
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